
Cuatro meses de trabajo silencioso de la Sección Técnica Antidelincuencial (STA) de la Policía Nacional y la Fiscalía permitieron desbaratar la noche de ayer una red delictiva que se dedicaba a la adquisición de vehículos robados para su posterior venta.
El trabajo policial se realizó desde la tarde de ayer en varias viviendas y patios de Durán y Guayaquil.
Para cometer el delito, los hampones colocaban en los automotores robados las placas numéricas que se encuentran cerca, el motor y carrocería de autos adquiridos como chatarra a compañías aseguradoras que los daban de baja por ser parte de siniestros.
En Durán se allanaron dos domicilios, en Brisas del Guayas y en la cooperativa Oramas González. En ambos sitios se detuvo a varias personas para investigaciones. Se encontraron automotores de dudosa procedencia y partes de carros desguazados.